El SLK 55 AMG es un SLK elevado a la máxima potencia, pues interpreta la estética deportiva de este clásico roadster con más determinación y menos concesiones que nunca. Bajo el capó oculta un propulsor V8 de 5,5 litros de cilindrada capaz de entregar unos impresionantes 265 kW y un extraordinario placer de conducción.
|